Es mejor hacerle las cosas para que no se esfuerce. Cuando una persona necesita ayuda para realizar algunas actividades, es normal que queramos facilitarle las cosas y evitarle esfuerzos innecesarios. Sin embargo, hacer por ella todo aquello que todavía puede realizar por sí misma puede favorecer la pérdida de autonomía y capacidad con el tiempo. Aunque algunas tareas puedan llevarle más tiempo o esfuerzo, mantener la actividad dentro de sus posibilidades es importante para conservar sus capacidades.
La recomendación es ayudar solo en aquello que la persona realmente necesita, animándola a participar en las actividades que pueda realizar de forma segura. Se puede adaptar la tarea, darle más tiempo o proporcionarle el apoyo necesario, en lugar de hacerla directamente por ella. Si no sabemos qué actividades puede realizar por sí misma, si ha perdido capacidades recientemente o si una actividad supone un riesgo de caída o lesión, es recomendable consultar con un profesional sanitario para valorar cómo ayudarla de forma segura.
